
Todos tenemos un muerto en el placard, ese pibe que en el pasado nos gustó bastante y que hoy no nos mueve un pelo. Que el aburrimiento no nos haga revivirlos, que la rutina no se avive con zombies. Hay que salir a buscar historias nuevas.
Porque el fuego lo apagamos con lagrimas
porque en vez de dar mas dimos menos
por perdernos en orgullos absurdos
que no hacian mas que herirnos
y amargarnos la vida
Hay que aceptarlo
no somos los de antes
el reconciliarnos una y mil veces
creo que no es solucion
Hay que aceptarlo
perdona mi llanto
me duele hasta el alma
pero nadie engaña a nuestro corazon
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